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En defensa de la sierra de Perijá y los derechos de las comunidades indigenas del estado Zulia, Venezuela

Principios

1. La Sociedad Homo et Natura no tiene personalidad jurídica propia, es de naturaleza civil y no persigue fines de lucro.

2. No tiene filiación partidista, religiosa o institucional.

3. Partimos del principio ético biocéntrico para la vida y nuestro juicio ecológico

Objectivos

1. La investigación, preservación, defensa y promoción de las culturas amerindias Yukpa, Barí, Japreria, Añúu, Wayúu.

2. La conservación de sus territorios y hábitat, la Sierra de Perijá, sus bosques y la Cuenca del Lago de Maracaibo ambos espacios ubicados en el estado Zulia de la República Bolivariana de Venezuela.

Proyectos

INTRO:

Proyecto comunitario para los pueblos indígenas de las cuencas de los ríos Socuy, Maché, Cachirí y Guasare

Organización indígena wayúu Maikiralasa’lii

Nombre del Proyecto: Programa de desarrollo integral comunitario para la recuperación y el fortalecimiento de la cultura Wayúu en la cuenca de los ríos Socuy, Maché y Cachirí. Una propuesta social, cultural y ambiental.

Localización Geográfica: Parroquia Marco Sergio Godoy. Municipio Mara del Estado Zulia.

Comunidades:
Cuenca del Socuy: Tatushimana, Wayúumana, Alitain y Kasusain.
Cuenca del Maché: Juyasirain, San Miguel y Kusí.
Cuenca del Cachirí: Tamaral y la Ciénega.
Cuenca del Río Guasare: Mata Grande

RESUMEN:

La recuperación y fortalecimiento de los valores culturales de una comunidad, es el motor para la cohesión social, hoy, factor piloto en el empoderamiento de la población como responsables de su propio destino.

Las poblaciones indígenas amenazadas por el desplazamiento territorial producto de la expansión del modelo de desarrollo extractivo, comercial y depredador del ecosistema, se han visto en la necesidad de emigrar de sus espacios naturales para ubicarse en los núcleos urbanos; y, extrañados de su praxis cultural pasan a conformar los grandes círculos de miseria en las principales ciudades del país y sobre todo, de los estados con población indígena.

El Estado, en gran parte responsable de esta realidad, se ha propuesto reivindicar esta situación de deuda social acumulada, a través de las reformas constitucionales y algunos programas que buscan revertir este escenario. Sin embargo, consideramos que aún no se han atacado las causas neurálgicas que agudizan la problemática como el componente identitario de las propias etnias afectadas, influenciadas de manera negativa en su propio imaginario, produciendo una suerte de enajenamiento y alienación que favorece el impacto negativo de la cultura occidental sobre ellos.

En este sentido, es necesario un cambio en la conformación y transmisión de la identidad, fundada en una clara visión sobre los valores éticos y morales que se requieren para una sociedad en constante transformación, donde el sujeto colectivo, en este caso los indígenas Wayúu, asuman su rol protagónico en la toma de decisiones sobre su destino histórico, económico y social.

El Programa de desarrollo integral comunitario para la recuperación y el fortalecimiento de la cultura Wayúu en la cuenca de los ríos Socuy, Maché, Cachirí y Guasare, como propuesta social, cultural y ambiental, busca la suma de todos los esfuerzos colectivos de estas comunidades orientándolos a mejorar la calidad de vida del indígena, mediante procesos de organización, participación comunitaria, y de actividades económicas compatibles con la conservación y el desarrollo sustentable de la zona. Potenciar el proceso de desarrollo endógeno ya existente en el sector El Paraíso y su pequeña feria de mercado que durante años se ha mantenido con el insipiente desarrollo de sus cultivos, artesanías y la cría de oveja en la zona, Otras áreas prioritarias en el Programa son la revitalización cultural, la educación ambiental, y las actividades de divulgación.

El Programa de desarrollo integral comunitario para la recuperación y el fortalecimiento de la cultura Wayúu en la cuenca de los ríos Socuy, Maché, Cachirí y Guasare, tiene como objetivo promover el desarrollo local mediante el apoyo de proyectos que integren la conservación, el uso y manejo racional de los recursos naturales. En el Programa se trabaja con la comunidad Wayúu en los poblados mencionados que resguardan las cuencas de los ríos y cuenta además con el apoyo de las organizaciones ecologistas y la colaboración de varias instituciones de educación como la Universidad Bolivariana de Venezuela y La Universidad del Zulia.

PROYECTOS:

1. Propuesta de rehabilitación de los bosques
La deforestación tiene consecuencias devastadoras: la pérdida y fragmentación de hábitats y los efectos en los bordes de bosques entre las zonas deforestadas llegando incluso a afectar las zonas no impactadas. La inversión para mantener estos espacios ecológicos, ambientales y culturales es importante. Su restauración, enriquecimiento biodiverso y su aprovechamiento sustentable.

2. Construcción de viviendas con los materiales tradicionales o nobles. El barro material originario utilizado por los Wayúu. Proyecto “Hombres de Barro”. El barro, como materia prima, es una alternativa sustentable al alcance de las comunidades más deprimidas, nuestros habitantes como producto del modelo tecnocrático han sustituido sus prácticas tradicionales por el uso del cemento y otros materiales altamente contaminantes. Numerosos estudios dan cuenta de las ventajas del sistema constructivo de nuestros antepasados y los beneficios de sus condiciones bioclimáticas.

3. Fundar Escuelas interculturales, que no solo tengan objetivos académicos. Una escuela que sea centro de formación ideológica, moral, ética, cultural y ecológica. Con una edificación netamente indígena.

4. El conuco como unidad modelo de enseñanza y transferencia tecnológica tradicional Wayúu y conservación de los recurso genéticos (semillas) propias de la zona. Financiamiento para la siembra y cultivo de ají dulce, lechosa, achote, patilla, auyama y fríjol.

5. Creación de granjas avícolas y gallinas ponedoras, para cubrir demandas de la comunidad.

6. Proyecto de granjas integrales, desarrolladas en pequeñas parcelas no mayores a 3 hectáreas. Tratando de contrarrestar el tamaño y el impacto de las explotaciones agrícolas que equivocadamente siempre estuvo relacionado con elevados índices de producción. En oposición al mono cultivo y en la búsqueda del fortalecimiento del capital tradicional de semillas y rubros locales, las granjas integrales apoyaran el ingreso familiar, preservaran el ambiente, diversificaran y fortalecerán el rubro agrícola, autoabastecerá de alimentos la zona y hará uso óptimo de los recursos existentes en la parcela y su entorno; la tierra, el agua, fortalecerá la mano de obra familiar, y el uso racional de animales tradicionales: de tiro "Buey", para el trabajo del campo.

7. Mejoramiento de ganado vacuno para la producción de lácteos y sus derivados en las comunidades indígenas

8. Crear una cooperativa de transporte para abaratar el costo del transporte público.

9. Construcción del museo arqueológico con una edificación indígena donde puedan reposar dignamente las pertenencias y restos de nuestros ancestros, y otras piezas de valor ubicadas en la zona.

10. Construcción y creación de un cine club Wayúu que no solo tenga una visión cinematográfica, si no cultural, con edificación indígena,

11. La construcción y creación de un Centro de Formación para que los mismo habitantes de las comunidades tengan una preparación a través de talleres para el uso y la producción en radio, cámaras filmadoras y fotográfica. En busca del registro y fortalecimiento del su propia cultura. En vías a un modelo cultural plural.

Historia

A mediados de 1992, de manera paralela, desde los confines de la Sierra de Perijá en los territorios ancestrales de los indígenas Barí y Yukpa, posteriormente en espacios tradicionales de los Wayúu del Socuy, Maché y Cachirí, y en las aulas y pasillos de la Universidad del Zulia, se estructura un trabajo de conciencia y activismo étnico ecológico en defensa de los ecosistemas de las Sierra de Perijá y de los territorios indígenas amenazados por los planes imperiales gubernamentales de extracción de más carbón.

De cierta manera este accionar es complementario y una continuación del trabajo extensión iniciado por un grupo de profesores de la Facultad de Ciencias de la Universidad del Zulia en mayo de 1985, con la función de recuperar una parte del territorio ancestral Barí, despojado con el visto bueno del Estado Venezolano y los distintos Gobiernos de turno, a sangre y fuego desde 1910 por las transnacionales petroleras Shell y Creole. Posteriormente desde 1945 por hacendados y parceleros.

Fueron los Misioneros Capuchinos, en especial los Padres Antonio Alcacer y Adolfo Villamañan, y su revista Venezuela Misionera los primeros quienes dieron cuenta del genocidio y ecocidio contemporáneo del pueblo Barí; posteriormente profundizan la historia de esta matanza Salvador de la Plaza en El Problema de la Tierra y el etnógrafo francés Robert Jaulin través de su libro La Paz Blanca, y los antropólogos Lizarralde y Beckerman.

Los ecologistas

Hoy, ha sido el embrión permanente y nunca derrotado de la unión del movimiento social ecologista universitario y los líderes y comunidades indígenas, el elemento detonante de la lucha ecologista y ambiental del Zulia, este incipiente movimiento fue acariciado y apoyado por el pensamiento crítico, pero odiado a muerte por los intereses oscuros que desde siempre han reinado en el Directorio de Corpozulia.

Los habitantes de la Sierra de Perijá y activistas sociales, ecologistas universitarios y del Zulia, amarraron paulatinamente alianzas con grupos de Caracas y del interior del país, y ya para el 2006, en el VI Foro Social Mundial Caracas, se vincula al movimiento social internacional. Con el fortalecimiento del movimiento ecologista del Zulia, la unidad estratégica Barí, Yukpa y Wayúu y la alianza principalmente con el movimiento ANMCLA, anarquistas, colectivos de Trujillo, Valera, vinculados al antiguo PRV, Aragua como "Pueblo y Conciencia", se logra realizar una marcha nacional hacia Miraflores el jueves 31 de marzo de 2006, que arroja la primera paralización de la ampliación de las dos minas abiertas en Guasare y la no apertura de nuevas minas en la Guajira y Perijá por parte del Presidente Chávez y el Ministerio del Ambiente, en tiempos de la ministra Jacqueline Faría.

En el año 2006 el Presidente Chávez se pronuncia en tres oportunidades en contra de la apertura de más minas de carbón: en Caracas, miércoles 24 de mayo, en el Salón Ayacucho del Palacio de Miraflores; en Maracaibo, sábado 10 de junio en la Plaza de Toros; y en Nueva Esparta, viernes 17 de noviembre de 2006, en la Misión Revolución Energética.

La lucha

En medio de la ofensiva mediática y de los operativos montados en la zona por los operadores de Corpozulia y transnacionales mineras, en una reunión convocada en febrero de 2007 por los ecologistas y dirigentes Wayúu en unos de los camellones del Socuy, un campesino de nacionalidad colombiana, al ver uno de los videos donde Chávez hacía la afirmación de que ese carbón no iba, gritó con jubilo: ¡Ya el man habló! Qué carbón, ni qué carbón. ¡Vámonos!”.

Con la salida en diciembre de 2006 de la ministra Faría, Corpozulia/Carbozulia y las transnacionales mineras ocupan las inmediaciones de los ríos Socuy, Maché y Cachirí y aseguran entre la población indígena Wayúu y campesina la pronta apertura de las minas y la ampliación de Mina Norte y Paso Diablo, así como la derrota eminente de la alianza ecologista/indígena. Lo que obliga de nuevo la realización de una movilización a Caracas a las puertas del Ministerio del Ambiente.

Ese día, desde el punto de vista táctico, consideramos que enterramos en carbón en Caracas, al asegurarnos, la Ministra Yubirí Ortega y la Viceministra Merlys García, que por orden presidencial la apertura de nuevas minas de carbón estaban suspendidas, así como la ampliación las dos ya existentes.

Por una derogación

Dos comentarios finales, el primero está relacionado con la continuación de la lucha hasta tanto la Sierra de Perijá, desde el norte del río Socuy hasta el norte de Río de Oro, no esté definitivamente libre de la amenaza de la explotación de más carbón y esto se logra con la derogación de estas concesiones por parte del Presidente de la República, es decir: la lucha continúa; y el segundo comentario está en el orden de reconocer que Chávez, de manera oportuna, ha sido solidario con los miles de venezolanos y ciudadanos de otras nacionalidades opuestos a la apertura de nuevas minas de carbón en el Zulia, más en estos momento cuando las empresas imperiales del carbón y sus operadores en Corpozulia venían con todas las fuerzas del dinero e institucional atropellando al interior de dichas zonas mineras a los dirigentes indígenas y ecologistas, a tal punto que ya se veía venir enfrentamientos y hechos de sangre.

Recordemos que en tierras indígenas estan en juego 350 millardos de dólares en carbón, que como zamuros los capitales transnacionales energéticos nunca renunciarán a este codiciado negocio que por ahora se les fue de las manos.


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